NEUROFISIOLOGÍA
Esta disciplina estudia el funcionamiento del sistema nervioso mediante el análisis de cómo las neuronas y las células nerviosas generan y transmiten señales eléctricas y químicas. Ayuda a comprender las funciones del cerebro, la médula espinal y los nervios en la salud y la enfermedad. Sus aplicaciones incluyen la investigación clínica, la medicina, la rehabilitación, la tecnología y la educación.

En el cerebro ocurren diferentes procesos
Por un lado, los procesos cognitivos, que procesan o generan contenidos de cualquier tipo y tienen lugar en diversas áreas especializadas del cerebro.Por un lado, los procesos cognitivos, que procesan o generan contenidos de cualquier tipo y tienen lugar en diversas áreas especializadas del cerebro.
Junto con estos, también existen procesos metacognitivos, que requieren una madurez evolutiva aún mayor. Son responsables de la activación y regulación de los procesos cognitivos.

Además, se ha impuesto el valor de la emoción y la experiencia, complemento de la cognición. No se producen de manera separada emoción y cognición, como se pensaba, sino que unos interactúan con otros.
Daniel Goleman introdujo la inteligencia emocional en la década de 1990, destacando la importancia de gestionar las emociones junto con las habilidades cognitivas tradicionales. La neurociencia ha demostrado que las emociones son cruciales para el razonamiento, la memoria y la toma de decisiones, involucrando al sistema límbico y la corteza prefrontal. Habilidades emocionales como el autocontrol y la empatía son clave para el éxito personal y profesional.
La amígdala detecta estímulos emocionales relevantes y puede desencadenar respuestas automáticas que pueden facilitar o bloquear el aprendizaje según el contexto.
La corteza prefrontal actúa como reguladora de estas respuestas, generando una respuesta más reflexiva. El eje límbico-prefrontal conecta ambas regiones y se vuelve esencial para una inteligencia emocional madura.
El eje límbico-prefrontal es la conexión entre ambas regiones y se vuelve esencial para la inteligencia emocional madura.El eje límbico-prefrontal es la conexión entre ambas regiones y se vuelve esencial para la inteligencia emocional madura.
La emoción es esencial para el aprendizaje porque impulsa la atención, fortalece la memoria y aumenta la motivación. Los entornos educativos emocionalmente seguros y motivadores ayudan a desarrollar habilidades como la empatía, la autorregulación y la conciencia emocional, que mejoran tanto las relaciones sociales como el éxito académico.

Los seres humanos somos seres sociales, y la inteligencia colectiva (la capacidad de los grupos para tomar decisiones éticas) se basa en la conciencia social, junto con las habilidades cognitivas y emocionales. Las neuronas espejo muestran el diseño biológico del cerebro para la empatía, la colaboración y el aprendizaje social.Los seres humanos somos seres sociales, y la inteligencia colectiva (la capacidad de los grupos para tomar decisiones éticas) se basa en la conciencia social, junto con las habilidades cognitivas y emocionales. Las neuronas espejo muestran el diseño biológico del cerebro para la empatía, la colaboración y el aprendizaje social.
La teoría de la mente, que se desarrolla en la primera infancia, permite comprender los estados mentales de los demás, lo cual es vital para la comunicación y la cooperación. La plasticidad cerebral sustenta la educación como un proceso de transformación personal. Si bien cada cerebro es único (neurodiversidad), ciertos principios generales guían cómo procesa la información y las acciones.La teoría de la mente, que se desarrolla en la primera infancia, permite comprender los estados mentales de los demás, lo cual es vital para la comunicación y la cooperación. La plasticidad cerebral sustenta la educación como un proceso de transformación personal. Si bien cada cerebro es único (neurodiversidad), ciertos principios generales guían cómo procesa la información y las acciones.
El cerebro es principalmente un receptor que recibe, procesa e interpreta la información sensorial del entorno. La sensación y la percepción moldean nuestra experiencia de la realidad a través de la atención, la memoria y el procesamiento. La enseñanza debe centrarse en activar los sentidos y conectar con los conocimientos y sentimientos previos del alumnado, convirtiendo el aula en un ecosistema sensorial. La lectura es una habilidad aprendida que implica una actividad cerebral compleja, que incluye la decodificación, la comprensión y la regulación emocional, involucrando simultáneamente múltiples áreas cerebrales especializadas. Comprender estos procesos es esencial para una neuroeducación eficaz.
El cerebro como receptor
El cerebro es principalmente un receptor que recibe, procesa e interpreta la información sensorial del entorno. Las sensaciones y las percepciones dan forma a nuestra experiencia de la realidad a través de la atención, la memoria y el procesamiento. La enseñanza debe centrarse en activar los sentidos y conectar con los conocimientos y sentimientos previos de los alumnos, convirtiendo el aula en un ecosistema sensorial. La lectura es una habilidad aprendida que implica una actividad cerebral compleja, que incluye la decodificación, la comprensión y la regulación emocional, y que involucra múltiples áreas especializadas del cerebro simultáneamente. Comprender estos procesos es esencial para una neuroeducación eficaz.

En resumen, múltiples áreas del cerebro se activan y movilizan simultáneamente y de manera notable:
Sensación: La puerta de entrada al cerebro
La sensación es el punto de entrada del cerebro, donde los órganos sensoriales detectan estímulos físicos o químicos y los convierten en impulsos nerviosos. Este proceso es puramente fisiológico y no implica interpretación, que se produce más tarde con la percepción. Sin sensación, la percepción no puede tener lugar.

Percepción
La percepción es el proceso cerebral de interpretar los datos sensoriales mediante la organización, comparación y asignación de significado basándose en la atención, la memoria y el procesamiento cognitivo. Es personalizada, por lo que diferentes personas pueden interpretar el mismo estímulo de manera diferente dependiendo de sus experiencias y estado emocional.
Este proceso implica activamente:
La atención, que selecciona qué estímulos son particularmente relevantes para el cerebro de cada persona.La atención, que selecciona qué estímulos son particularmente relevantes para el cerebro de cada persona.
La memoria, que permite reconocer nuevos estímulos basándose en experiencias previas y en la información almacenada.La memoria, que permite reconocer nuevos estímulos basándose en experiencias previas y en la información almacenada.
El procesamiento cognitivo, que organiza, clasifica y contextualiza la información adquirida.

Memoria: la base del reconocimiento y la interpretación
Cada percepción que tenemos está moldeada por experiencias previas almacenadas en nuestra memoria. Cuando vemos un círculo rojo con una cruz blanca, no solo estamos viendo colores y formas; estamos activando redes neuronales que nos dicen que se trata de una señal de «prohibido el paso». Esta interpretación es el resultado del aprendizaje pasado. La memoria no es un archivo pasivo, sino una red activa que influye en cómo percibimos la información nueva. Por eso, en la educación, lo que una persona ya sabe determina en gran medida lo que puede aprender. Este fenómeno se conoce como constructivismo perceptivo.
Cerebro ejecutivo
El cerebro no es solo un procesador pasivo, sino una estructura dinámica y activa que cambia constantemente. Aprende, decide, se adapta y transforma la información en conocimiento a través de complejos procesos neuronales. El aprendizaje es un proceso activo en el que la plasticidad del cerebro le permite reorganizar y fortalecer las conexiones basándose en la experiencia, las emociones y la atención. Esta base neurobiológica pone de relieve que el aprendizaje eficaz implica una participación activa y una acción física. Por ejemplo, la lectura es un proceso cognitivo receptivo, mientras que la escritura es un proceso expresivo que requiere una activación cerebral más compleja. Diferentes áreas del cerebro colaboran para convertir las ideas en lenguaje escrito, lo que demuestra que la experiencia en la lectura no se traduce automáticamente en experiencia en la escritura.
Desde una perspectiva neuroeducativa y constructivista, el aprendizaje es un proceso activo en el que el cerebro construye conocimiento integrando nueva información con experiencias previas. Implica que múltiples áreas del cerebro trabajen juntas para crear representaciones mentales complejas a través de la experiencia, la acción y la interacción con el entorno.

Cerebro cognitivo-emocional
El aprendizaje activo y motivado —aprender haciendo y queriendo— es esencial porque el cerebro aprende mejor cuando está plenamente involucrado a nivel cognitivo, emocional y físico. Métodos como el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje colaborativo promueven este compromiso, permitiendo que el cerebro participe, prediga, resuelva problemas y aplique conocimientos en situaciones reales. La implicación emocional es inseparable de los procesos cognitivos, lo que pone de relieve que un aprendizaje significativo requiere ambos. Como dice Francisco Mora, «solo aprendemos lo que amamos».


